
Las inclusiones blandas están conformadas por material granular, generalmente grava. Este material tiene una rigidez de 5 a 20 veces mayor que la del suelo natural circundante, lo que mejora significativamente la capacidad portante del terreno.
Estas columnas suelen combinarse con precarga para controlar asentamientos y facilitar la evacuación de agua o vacíos a través del material granular.